EL AHICITO
Cuantas veces fuimos testigos de esa distancia imaginaria
que nunca esta demasiado lejos y ,obiamente, demasiado cerca. Es ese medio
entre dos puntos en donde la distorsión espacio temporal logra su mayor efecto
librando una batalla entre las leyes de la física y la fé.
Yo conocí el "ahicito" gracias al conjuro
shamanisticos de los pobladores de la puna/quebrada, que con mágicos
sortilegios indicaron siempre con justa exactitud la ubicación del mismo.
La pregunta para
encontrar este fenómeno no tiene que ser directa, ya que uno puede provocar la
ira de los Dioses Andinos y terminar en una Salamanca. Siempre uno tiene que enfrentar la búsqueda con la
simpleza del ignorante ya que es primordial a atreverse a consultar a un
lugareño sin muestras de conocimiento previo y formular las siguientes
invocaciones "donde queda?" y
el más temido "cuanto falta?" a lo que la respuesta invariablemente
es "ahicito"... con esto uno ya puede entregarse al mágico trayecto.
Invariablemente uno se encontrara confundido, ya que la
distorsion espacio/temporal tiende a alterar nuestros sentidos, y posiblemente
una profunda angustia al saber que la distancia en la disformidad tiende a
duplicarse en el mejor de los casos. Pero no hay que entrar en el pánico, pues
siempre es posible encontrar el lugar al que uno quería llegar acompañado por
el "ahicito" y alguna mágica creatura de los cerros que se ríe de
nuestro asombro.
Gabriel L. Poccia
| Punta Corral es uno de los lugares en donde se puede experimentar el particular fenómeno. |
