lunes, 28 de octubre de 2013

El Ahicito.

EL AHICITO

Cuantas veces fuimos testigos de esa distancia imaginaria que nunca esta demasiado lejos y ,obiamente, demasiado cerca. Es ese medio entre dos puntos en donde la distorsión espacio temporal logra su mayor efecto librando una batalla entre las leyes de la física y la fé.

Yo conocí el "ahicito" gracias al conjuro shamanisticos de los pobladores de la puna/quebrada, que con mágicos sortilegios indicaron siempre con justa exactitud la ubicación del mismo.

 La pregunta para encontrar este fenómeno no tiene que ser directa, ya que uno puede provocar la ira de los Dioses Andinos y terminar en una Salamanca. Siempre uno  tiene que enfrentar la búsqueda con la simpleza del ignorante ya que es primordial a atreverse a consultar a un lugareño sin muestras de conocimiento previo y formular las siguientes invocaciones  "donde queda?" y el más temido "cuanto falta?" a lo que la respuesta invariablemente es "ahicito"... con esto uno ya puede entregarse al mágico trayecto.

Invariablemente uno se encontrara confundido, ya que la distorsion espacio/temporal tiende a alterar nuestros sentidos, y posiblemente una profunda angustia al saber que la distancia en la disformidad tiende a duplicarse en el mejor de los casos. Pero no hay que entrar en el pánico, pues siempre es posible encontrar el lugar al que uno quería llegar acompañado por el "ahicito" y alguna mágica creatura de los cerros que se ríe de nuestro asombro.


Gabriel L. Poccia
Punta Corral es uno de los lugares en donde se puede experimentar el particular fenómeno.

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